martes, 1 de marzo de 2011

El poder del periodismo


Por Carlos Vilchez Navamuel

El diccionario de la Real Academia Española define la palabra periodismo, como la captación y tratamiento, escrito, oral, visual o gráfico de la información en cualquiera de sus formas y variedades, en la 2da acepción nos dice que es el estudio o la carrera del periodista, también define la palabra poder, como aquella facultad expedita de hacer algo con facilidad y con más fuerza que alguien.

El poder del periodismo se refleja ante todo, en esa capacidad para influenciar en forma masiva a las personas. Cuando el periodismo -medios de comunicación y periodistas- hacen uso del poder, se forma una unión sumamente poderosa que puede ser utilizada de diversas formas.

Lo hacen de manera positiva al informar, formar y educar, y lo hacen en forma negativa cuando manipulan y tergiversan la información para sus propios intereses.

Envanecidos en sus puestos -algunas personas que ejercen el periodismo- hacen gala de ese poder al tratar a sus entrevistados con prepotencia y altanería, presentándose muchas veces como jueces o inquisidores, hacen gala también de ese poder, al convertir algunas veces sus noticias en juicios mediáticos pretendiendo tener la verdad de todo y acomodándolas a su conveniencia.

Algunos periodistas hartos de lo que sucede en su medio y apegados a la ética han hecho sus observaciones públicamente, el Catedrático Colombiano Javier Restrepo nos dice entre otras cosas que “El periodista no debe pretender sustituir a los jueces, sino mantenerse en su papel de ciudadano informado que está al servicio de otros ciudadanos. Si en medio de su indagación el periodista encuentra información que involucra un personaje público, su deber es informar a la población, pero nunca asumir el rol de juez.” Señala también que “El periodismo no está cumpliendo con su deber social y lo que busca es el lucro. Cuando el periodista abusa y desconoce los derechos de las personas provoca una reacción de la sociedad de restringir la libertad.” http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com/2009/05/fiscales-y-periodistas-lecciones-que.html

Mas grave aún resulta esta afirmación del periodista francés, Jean Daniel cuando nos dice que “Los periodistas tienen una capacidad para hacer el mal que es devastadora. En un día o en una hora se puede deshacer una reputación. Es un poder terrible.” http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com/2011/02/traficantes-de-informacion.html

Por su parte la periodista Vilma Ibarra en un artículo titulado “Buen periodismo” nos dice: “Me deprime el tratamiento informativo que está inundando las noticias de sucesos. Como periodista me avergüenza pensar que tiramos por la borda nuestros principios guías como si fueran desechables en aras de la arrolladora corriente del nuevo “modelo de negocio” donde sólo importa el “rating”. Siento vergüenza por la desinformación con que nutrimos todos los días a nuestra sociedad. http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com/2010/09/buen-periodismo.html

Si esto dicen del periodismo los mismos periodistas, no es extraño entonces pensar cualquier cosa de esta profesión.

Esperamos con esperanza y positivismo que el periodismo en general cambie para mejorar y pase de ser simples especuladores de la información a “verdaderos gestores sociales del conocimiento” tal y como lo ha señalado el estudioso José Luis Orihuela, profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, España. http://www.agetec.org/ageteca/Los%2010Paradigmas%20de%20la%20e-Comunicacion.pdf

lunes, 21 de febrero de 2011

Traficantes de información


Por Carlos Vilchez Navamuel

“El poder tiende a corromper' y mucho poder corrompe mucho” Lord Acton en 1887


Nadie ignora que los medios de comunicación en el mundo son cada día más poderosos. Este poder lo ostenta principalmente en tres formas, uno, son poderosos económicamente hablando, dos, tienen poder para influenciar al público a su conveniencia con sus noticias e informaciones, esto los hace realmente poderosos, pero, lo que los hace verdaderamente poderosos, es un poder detestable y perverso, tiene que ver con el poder de dañar o destruir en diferentes formas la imagen o la honorabilidad de las personas. El periodista francés, Jean Daniel, lo sintetizó muy bien al decir que los medios de comunicación y los periodistas tienen una capacidad para hacer el mal que es devastadora y añadía: “En un día o en una hora se puede deshacer una reputación. Es un poder terrible. http://www.elpais.com/articulo/reportajes/capacidad/hacer/mal/tiene/periodista/devastadora/elpepusocdmg/20090118elpdmgrep_3/Tes

Comprendemos que al igual que los sistemas religiosos o políticos, la ciencia o la tecnología, la “Prensa” como un todo evoluciona y tiende a mejorar, pero, no podemos ignorar que también estos medios son dirigidos y manejados por seres humanos, y al igual que otras actividades de nuestra sociedad, tienen indudablemente cosas oscuras que contar.

A través de la historia se han alineado a sus propios intereses en lo económico, político y militar, tanto de izquierda o de derecha, por mucho tiempo han mentido, ocultado, tergiversado y manipulado de forma perversa la información aprovechándose de su poder. Lamentablemente estas prácticas para desgracia de muchos, todavía prevalecen en la mayoría de los países y nuestra región no tiene porqué ser la excepción..

En España apareció el año pasado un libro titulado “Traficantes de información, La historia oculta de los grupos de comunicación españoles” Fue escrito por el conocido periodista y escritor español, Pascual Serrano, licenciado en Periodismo en 1993 en la Universidad Complutense de Madrid, un periodista que inició su carrera de periodismo en el famoso diario español ABC. Ya en el 2009 había publicado otro polémico libro titulado “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo"
http://www.pascualserrano.net/

Dos comentarios sobre el libro nos dan una idea del trabajo publicado, el primero dice: “Si hay algo de lo que los medios de comunicación informan poco es precisamente de ellos: de quiénes son sus dueños, en qué otras industrias participan, qué bancos les prestan el dinero, cuánto cobran sus directivos, cómo explotan a sus trabajadores, a qué se dedicaron hace años.” http://www.akal.com/libros/Traficantes-de-informaciOn/9788496797505

El segundo comentario nos ayuda a entrever más el contenido del libro: “Con una incisiva mirada, desentraña el funcionamiento de los grandes medios de masas para hacernos comprender que la desinformación es una constante. Lo que creemos que está sucediendo en el mundo es sólo una falsa composición al servicio de unos intereses que van, poco a poco, conformando la opinión pública.” http://www.pascualserrano.net/mis_libros/desinformacion-como-los-medios-ocultan-el-mundo

Mientras leemos estas pocas frases, las preguntas revolotean de forma instantánea ¿Existirán los mismos vicios en todos los medios de comunicación? ¿Qué tipo de intereses políticos manejan estos grupos? ¿Cómo se benefician? ¿Cuánta desinformación hay? ¿Son acaso estos medios inmaculados? ¿Cómo podemos defendernos de estos medios corruptos cuando abusan de su poder? ¿Quién o quienes y cómo se pueden cuestionar los medios de comunicación hoy día? http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com/2011/02/la-corrupcion-tambien-existe-en-la.html

lunes, 7 de febrero de 2011

La Corrupción también existe en la “Prensa”


Por Carlos Vilchez Navamuel

Para comprender mejor el título de este escrito y los alcances que este tiene, lo primero que debemos de hacer es consultar en el diccionario de la Real Academia Española la definición de la palabra corrupción. En su 1ra. acepción, este diccionario la define como: “Acción y efecto de corromper” la 2da. acepción nos aclara muy bien su significado, dice así: “Alteración o vicio en un libro o escrito” http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=crromper

También, el diccionario de la RAE nos dice que corromper significa en su orden, 1) Alterar y trastrocar la forma de algo. 2) Echar a perder, depravar, dañar, pudrir. 3) Sobornar a alguien con dádivas o de otra manera. 4) Pervertir o seducir a alguien. 5) Estragar, viciar. Corromper las costumbres, el habla, la literatura.
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=corromper

Corrupción entonces es, una acción más, que caracteriza al ser humano, por tanto, es fácil encontrarnos esta acción en cualquiera de las actividades de la sociedad, y esto por supuesto incluye a la “Prensa” en general, que en muchas ocasiones trastroca, altera, vicia el habla o lo escrito al dar las noticias.

Reconocidos periodistas europeos conscientes de esto lo han señalado en algunas oportunidades, y con referencia a las noticias en la televisión encontramos esta cita: "La Televisión miente. Todas las televisoras mienten. Mienten persistente, por instinto y por hábito. Una cultura de falsedad envuelve ese medio y los que trabajan allí en vivo, lo respiran y prosperan por él. No conozco ninguna área de la vida pública - incluida la política - más saturada por el cinismo profesional. (Matthew Parish. Periodista galardoneado con el Premio como Columnista del Año de la Presa Británica. Periódico Daily Mail. 1996)

Por su parte el periodista francés Jean Daniel, fundador de la prestigiosa revista francesa Le Nouveul Observateur, hizo hace algún tiempo, unas declaraciones sorprendentes en una entrevista realizada por el periódico español el País. Refiriéndose a los periodistas y al poder, dijo; “Los periodistas están entre el poder y la historia. Y han de saber cómo funciona el poder, con la condición de que la fascinación no caiga en la complacencia, la indulgencia y la corrupción” Y en otra parte de la entrevista destaca que “La capacidad de hacer el mal que tiene el periodista es devastadora. En un día o en una hora se puede deshacer una reputación. Es un poder terrible” http://www.elpais.com/articulo/reportajes/capacidad/hacer/mal/tiene/periodista/devastadora/elpepusocdmg/20090118elpdmgrep_3/Tes

Si un periodista tiene la capacidad de hacer el mal a una persona y deshacer en un día o en una hora su reputación, significa que tiene mucho poder -poder- que nadie debería tener.

Son corruptos entonces, los periodistas y los medios de comunicación cuando abusan de su poder, alteran las informaciones, vician el habla o los escritos, como los médicos cuando reciben a sus pacientes detrás de los biombos o los curas cuando pervierten o seducen a alguien.

¿Debemos reglamentar la Prensa, de la misma forma que lo hacemos con las demás profesiones? http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com/2009/08/eglamentar-los-medios-de-comunicacion-y.html

¿Quién o quienes pueden cuestionar a la Prensa hoy día? ¿Cómo y dónde publicar las críticas? La respuesta la encontramos en la Internet, una herramienta tecnológica sin precedentes, que nos da la oportunidad de hacer todo tipo de señalamientos en las redes sociales, videos, o Blogs, de forma independiente, libre y sin censura de la Prensa.

domingo, 17 de octubre de 2010

Construcción,no reflejo


Por Constantino Urcuyo

Recientemente, justificando la cobertura exagerada de sucesos,una destacada periodista ha recurrido al argumento que el periodismo no es sino un reflejo de la realidad.

Contrariamente a esta tesis,sostengo que el periodismo construye la realidad.Esta construcción,sin embargo,no es conspirativa.Los periodistas no se reunen en las salas de redacción para diseñar una determinada arquitectura de la realidad.Sin embargo,cuando observan,analizan e informan sobre los hechos sociales,seleccionan,dan prioridad a algunos,destacan unos mas que otros,privilegian los discursos de unos actores sobre los de otros, y asi construyen una realidad que esta en perpetuo proceso de edificación.

Ni el periodismo como comunicación,ni las otras ciencias y prácticas sociales son ajenos a estos procesos.

La percepción del observador es siempre selectiva y se realiza desde subjetividades marcadas por sus procesos de socialización,por acontecimientos históricos provenientes de la larga duración y de las coyunturas .

La subjetividad acude a los valores para orientarse ante las informaciones de un mundo que aparece como desordenado y caótico, y que ordenamos de acuerdo a nuestras estructuras mentales,no hay reflejo de la realidad como si el observador fuese un espejo.

Al observar se modifica la realidad y esto genera incertidumbre y no certeza,pues siempre se analiza o informa desde posiciones condicionadas por una subjetividad preñada de experiencia personal y de cultura.El observador descodifica o codifica los datos que provienen de lo observado.

Esto es relevante en la cobertura de los sucesos.Por qué veinte,quince o diez minutos de estos?.Por qué dar importancia a este tema por sobre otros aspectos como la economía,la cultura o la política?.Por qué concebir la información como entretenimiento,adobando las informaciones con música dramática o melosa?.Si la información fuese reflejo no habría necesidad de musicalizarla,el componente musical lleva una fuerte carga emotiva que no proviene de la realidad objetiva,sino que ha sido introducido por el informador.

Leyendo sobre el premio Nobel de literatura a Vargas Llosa me encontré un texto suyo , referido a los artistas,observadores y constructores de la realidad también, que explica esta proceso complejo realizado por los comunicadores.En efecto,refiriéndose a la obra de Chabuca Granda,dice:

“A Chabuca Granda le pasó lo mejor que puede pasarle a una artista: el mundo que inventó en sus canciones sustituyó al Perú real y es a través de aquél que se imaginan o sueñan con la realidad peruana millones de personas en el mundo que no han puesto los pies en nuestro país y que sólo han sabido del Perú a través de las composiciones de La Fabuladora sentimental que fue la autora de La flor de la canela.”

El asesinato,el accidente,la violación son mediados por la manera en que los narran los “suceseros”, utilizando las imagenes o las palabras,esa narrativa implica una selección entre los múltiples datos que provienen de la realidad e implica una construcción que no es “objetiva”,pues es mediada,interpretada y escenificada.

El periodismo no es un reflejo de la realidad,es una interpretación,una narrativa,un discurso sobre esta y requiere siempre de una descodificación por parte de los receptores del discurso mediático.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Las noticias en nuestra televisión


Por Carlos Vilchez Navamuel

Es de todos conocido que los noticieros de televisión en Costa Rica y de nuestra región son mediocres en contenido, formato y producción, han sido realizados con una visión tercermundista tan clara que da tristeza verlos, esto lo podemos afirmar al compararlos con otros noticieros internacionales.

La hora que nos ofrece por lo general un noticiero de mediodía se compone de un minuto aproximado en la presentación, entre 15 y 20 minutos de sucesos y noticias nacionales, unos 5 o 7 minutos de alguna entrevista o reportaje, un par de minutos de noticias internacionales si acaso, 6 o 8 minutos de noticias de la farándula, 10 minutos de noticias deportivas y 15 minutos son de publicidad.

Las noticias que se publican utilizan la repetición de escenas impactantes, de esa manera maximizan la noticia como tal, ejemplo de ellos son las tomas de un accidente, de un terremoto o de unos patos bañados de petróleo, también destacan la noticia de forma negativa, por ejemplo cuando se habla sobre el desempleo, resaltan el porcentaje de los desocupados y no el porcentaje de los ocupados siendo este último siempre superior.

El espacio que se le da a los sucesos es totalmente desproporcionado con respecto a las noticias importantes, si hiciéramos un análisis objetivo sobre este punto, veríamos que las noticias de sucesos tales como accidentes, robos o asesinatos, son solo de interés de los afectados, pero en nuestro medio se utilizan para impactar y despertar el morbo de los ciudadanos.

En un artículo titulado “Buen periodismo” la periodista Vilma Ibarra hace un comentario que refleja el sentir de muchos ciudadanos “Me deprime el tratamiento informativo que está inundando las noticias de sucesos. Como periodista me avergüenza pensar que tiramos por la borda nuestros principios guías como si fueran desechables en aras de la arrolladora corriente del nuevo “modelo de negocio” donde sólo importa el “rating”. Siento vergüenza por la desinformación con que nutrimos todos los días a nuestra sociedad; la mayoría de cuyos miembros no puede decodificar los mensajes que recibe, no entiende de la descontextualización, de la noticia convertida en espectáculo y de la tragedia de un suceso convertida un día sí y otro también en melodrama de quinta.” http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com/2010/09/buen-periodismo.html

Esta forma de periodismo tendrá que cambiar con el tiempo, la información deberá ser más positiva, se destacarán las noticias de tipo científicas, tecnológicas y tendrán que dar más información internacional, “La gente esta cansada de tanta cosa mala y nosotros sabemos eso” esta frase la dijo el nuevo jefe de información de Repretel Adrián Meza al periodista Alexander Sánchez el 07-09-10 en La Nación, dijo además que sus principales metas es “Darle fuerza a la nota humana bajando el tono a la información ‘negativa’ que inunda los noticieros nacionales.” Ojalá pueda concretar su idea para el bien de nuestra sociedad.

Esperamos que algún día nuestros noticieros televisivos y los medios de comunicación en general se conviertan en buenos informadores, verdaderos formadores y gestores sociales del conocimiento como bien lo sugiere en uno de sus artículos el estudioso José Luis Orihuela, profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, España.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Buen periodismo


Por Vilma Ibarra

Una máxima acuñada hace muchos años por el New York Times era “El buen periodismo vende”. Esa máxima intentaba zanjar la añeja polémica de si prevalecía el negocio de los medios por encima del ejercicio de un periodismo éticamente sólido y absolutamente responsable en términos de su veracidad, de su credibilidad o si, por el contrario, el periodismo debía estar subyugado a los intereses publicitarios (empresariales, financieros, políticos, de grupos de presión, etc.). “El buen periodismo vende”, era en pocas palabras, la expresión acabada de que el negocio de los medios masivos de comunicación (que era el único por donde fluían las noticias entonces) no estaba en absoluto reñido del periodismo de calidad. Dejando de lado las naturales e inacabadas tensiones entre información e intereses publicitarios, lo cierto es que el buen periodismo tradicional se ancló en principios guías como el derecho del público a saber, el interés común, la precisión, la corrección, la compasión, el respeto a la intimidad y una gran cantidad de otros valores éticos que hoy parecen códigos obsoletos olvidados en viejos baúles.

Me deprime el tratamiento informativo que está inundando las noticias de sucesos. Como periodista me avergüenza pensar que tiramos por la borda nuestros principios guías como si fueran desechables en aras de la arrolladora corriente del nuevo “modelo de negocio” donde sólo importa el “rating”. Siento vergüenza por la desinformación con que nutrimos todos los días a nuestra sociedad; la mayoría de cuyos miembros no puede decodificar los mensajes que recibe, no entiende de la descontextualización, de la noticia convertida en espectáculo y de la tragedia de un suceso convertida un día sí y otro también en melodrama de quinta.

Me provee un aliento de esperanza, sin embargo, leer cada vez con más frecuencia artículos de opiniones que claman por la imperiosa necesidad de debatir sobre el tipo de periodismo que estamos haciendo. Porque más allá de cómo se llenan los minutos de una interminable transmisión de un suceso de mediodía en la televisión, el punto es que debemos reencontrarnos de alguna forma con los principios guías que hicieron del periodismo una profesión (u oficio, no importa) del que nos enorgullecimos por tanto tiempo, cuando estábamos convencidos de que efectivamente, el buen periodismo era un buen negocio: para los medios pero también para la democracia.

jueves, 5 de agosto de 2010

Enfasis en las posibilidades, no en las debilidades (II)


Por Pedro Muñoz
Re-soluciones (La República)

La prensa debe ayudar a crear posibilidades.

Debemos buscar un modelo que nos permita avanzar sin excluir, que nos permita centrarnos en las posibilidades para corregir las debilidades, que nos permita crecer sin arrepentimientos.

Los medios de comunicación deben contribuir más. Reportan lo pasado y usualmente lo hacen en términos negativos; lo siguiente se reporta en la primera página de un diario nacional: “Frío Ambiente para clásico en Heredia”, “ICE estrena edificio de $100 millones plagado de defectos”, “Diputados se niegan a desalojar edificios”. Sin embargo, en el texto de la primera noticia indica que ya se vendió casi el 60% de las entradas y que se espera que antes del juego todas estén vendidas, la segunda reporta que el edificio es “inteligente” de manera que la iluminación y el aire acondicionado se pueden regular automáticamente y que hay espacio para mejorías en los problemas existentes, y en la tercera que la Asamblea ya puso en marcha un plan de mejoras en los edificios y que avanzan los planes para la compra de un edificio nuevo.

Sería muy distinto si se hubiera dicho: “Calienta el ambiente para el primer Clásico de la temporada”, “ICE estrena edificio ‘inteligente’ de $100 millones que todavía requiere ajustes”, “Diputados mejoran edificio mientras se mudan a otro”.